Salinas del Manzano se sitúa en la Serranía Baja de la provincia de Cuenca, en un entorno de valle y monte bajo que ha condicionado históricamente la vida del municipio. El pueblo conserva un trazado urbano sencillo y una arquitectura tradicional ligada a su pasado agrícola y al aprovechamiento de los recursos naturales.
El principal elemento patrimonial del municipio son las antiguas salinas, que dieron nombre al pueblo y constituyen un testimonio singular de la explotación histórica de la sal en la zona. A este patrimonio se suma la Iglesia Parroquial de San Martín Obispo, junto a caminos y parajes naturales que rodean el núcleo urbano y permiten comprender la importancia económica y social de la sal a lo largo de los siglos.
Salinas del Manzano invita a descubrir un enclave con identidad propia, donde patrimonio histórico y paisaje se combinan para ofrecer una experiencia ligada a la historia del territorio y a la tranquilidad característica del Valle del Cabriel.