Villarta se sitúa en las tierras bajas del Valle del Cabriel, en un entorno de llanuras agrícolas y suaves ondulaciones que han marcado históricamente la vida del municipio. El pueblo conserva un casco urbano de trazado tradicional, ligado al trabajo del campo y a la actividad rural propia de esta zona de la provincia de Cuenca.
Entre su patrimonio destaca la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, junto a la arquitectura popular y los antiguos caminos rurales que conectan Villarta con los pueblos vecinos. El entorno natural se caracteriza por amplios campos de cultivo y viñedos, que conforman un paisaje abierto y representativo de la identidad agrícola del territorio.
Villarta ofrece una experiencia ligada al paisaje de llanura y a la vida rural tradicional, invitando a recorrer su entorno con calma y a descubrir una de las áreas agrícolas más características del Valle del Cabriel.