Moya se alza sobre un promontorio en la Serranía Baja de la provincia de Cuenca, dominando un amplio territorio y conservando la impronta de su pasado como capital del Marquesado de Moya. Su ubicación estratégica y su silueta recortada sobre el paisaje convierten al municipio en uno de los enclaves históricos más singulares del Valle del Cabriel.
El principal atractivo de Moya es el conjunto de la antigua villa amurallada, con las ruinas de su recinto defensivo, puertas y restos del castillo, que permiten recorrer uno de los conjuntos medievales más relevantes de la comarca. Desde este enclave se obtienen amplias vistas del valle y de los paisajes serranos que rodean el municipio, reforzando su valor patrimonial y paisajístico.
Moya ofrece una experiencia ligada a la historia y al paisaje, invitando a pasear por su recinto histórico y a descubrir un entorno donde patrimonio medieval y naturaleza se combinan, manteniendo viva la memoria de uno de los núcleos históricos más importantes del Valle del Cabriel.