El patrimonio histórico del Valle del Cabriel avanza en su proceso de conservación y puesta en valor con el inicio de las obras de restauración, mejora de accesos e instalación de nueva iluminación ornamental en la Muralla de Cañete y el Castillo de Moya.
La actuación está impulsada por la Diputación Provincial de Cuenca en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) “Valle del Cabriel, Reserva de la Biosfera”, financiado con fondos europeos NextGeneration EU, y responde a una estrategia integral de protección patrimonial, dinamización turística y desarrollo sostenible del territorio.

Intervención en la Muralla de Cañete
En el municipio de Cañete, las obras contemplan trabajos de consolidación estructural, recuperación de fábricas originales, adecuación de recorridos peatonales y mejora de la accesibilidad. Además, se instalará un sistema de iluminación arquitectónica que permitirá realzar el perímetro amurallado durante la noche, integrándolo visualmente en el paisaje urbano y reforzando su atractivo turístico.
Con esta intervención se persigue:
- Garantizar la conservación y estabilidad del conjunto defensivo.
- Mejorar la seguridad y la experiencia del visitante.
- Potenciar el casco histórico como espacio cultural y dinamizador económico.
- Incorporar nuevas posibilidades como visitas nocturnas o eventos culturales vinculados al patrimonio.
Actuación en el Castillo de Moya
En el caso del Castillo de Moya, uno de los enclaves medievales más representativos de la provincia, los trabajos incluyen la recuperación y consolidación de lienzos de muralla, la mejora de accesos y la implementación de iluminación ornamental que permitirá una lectura monumental del conjunto desde distintos puntos del entorno.
La intervención busca reforzar la protección de este recinto histórico, facilitar su visita y consolidarlo como recurso estratégico dentro de la oferta cultural del Valle del Cabriel.
Una apuesta institucional por el patrimonio
La Diputación Provincial de Cuenca, como entidad promotora del PSTD, reafirma con estas actuaciones su compromiso con la conservación del patrimonio histórico y su integración en un modelo de turismo sostenible. La puesta en valor de enclaves como Cañete y Moya contribuye a fortalecer la identidad territorial, diversificar la oferta turística y generar oportunidades de desarrollo económico en el medio rural.




